
Arístides Esteban Hernández Guerrero (ARES.) Aut
demás están destinadas a los espacios de diversión, entretenimiento y otros tipos de distracción acordes conmigo.
Otra experiencia fue cuando compré mi segundo celular con mi primer sueldo. Esto fue cuando tenía 15 años. Lo compré casi a escondidas de mi papá, una semana después de haber perdido el otro celular que me habían dado. No recuerdo cuánto me costó. Me acuerdo que una tarde después del colegio, fui con mi mejor amiga a una tienda de BellSouth.